Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

15/8/09

RESTAURANTES SAN ISIDRO (ARGENTINA)


Gastronomía, arte y diseño entre la barranca y el río
Desde Perú hasta 33 Orientales y desde la orilla hasta las vías del Tren de la Costa, ha surgido en los últimos años un nuevo circuito con más de 50 restoranes, atelliers y espacios de diseño.

LOS RESTORANES, ENTRE MUCHO CIELO, MUCHOS ARBOLES Y UN AMBIENTE TRANQUILO Y ACOGEDOR: ASÍ ES EL BAJO DE SAN ISIDRO.

por gabriela cabezon camara

Bajo de San Isidro: antes, sudestadas, casas de madera con pilotes, prostíbulos y astilleros. Ahora, arquitectura minimalista, mezclada con las casas viejas que quedan en pie. Además, un nuevo polo de gastronomía gourmet con más de 50 restoranes. Y un incipiente circuito de arte y diseño que crece sin parar.

En el fondo -en las bocacalles, las ventanas, el olor del aire, el ritmo de la gente que camina o anda en bici- el río, planchado como un espejo que se eriza de juncos y sauces en el borde. El sol cae suave y es, junto a los muchísimos árboles, el otro amo del barrio, comprendido entre las vías del Tren de la Costa, la calle Perú en el extremo sur, 33 Orientales en el norte y el Plata desde uno de sus orígenes, la boca del río Luján. Aquí, las tradicionales parrillas. Tres de las más afamadas son La Vaca, una de las pioneras de la zona -El Cano y Roque Saénz Peña-, La Leonilda -Tiscornia 802- y Viejo Capitán -Primera Junta al 1100. Por otro lado, propuestas de autor: desde el sushi y las milhojas de verdura del Club Social Deluxe -El Cano 648- hasta las exquisiteces thai de Lulu's Bar & Thai Food, -J.B. Lasalle 423-. Incluyendo delikatessen como el bife de búfalo de Obsoleto Bistró -España 1288-, las tapas de Mai Tai -Primera Junta 1021-, el kebab de cordero con cous cous de manzana de Mesón Urbano -Tiscornia 1040- o el pollo a la cerveza negra de Sudeste -Tiscornia 962-.

Además de restós, hay propuestas que suman "a la cocina de autor espacios lounge, importantes cartas de vinos y tragos, degustaciones, Dj's ambient y recitales acústicos y muestras de arte". Eso es lo que ofrece Mai Mai, un astillero reciclado con muy buen gusto, cuenta uno de sus dueños, Facundo Battellini.

El Catalejo, ahí donde Roque Saénz Peña se cruza con el río, en la misma orilla, se destaca por su impresionante y sosegadora vista al río. A su comida típica porteña le suma cenas shows los viernes y sábados a la noche.



bohemia y ecologia

Para María Massa, vecina del Bajo y editora de El Cultural, la primera guía de arte de San Isidro, la zona "es un lugar único, por la naturaleza, el río y la bohemia. Los elementos que lo definen son el buen comer -los restoranes son más de 50-, el diseño y el arte". Es que el barrio, cuenta la periodista, se caracteriza también por sus artistas. "Son más de 60 los que tiene sus atelliers y talleres aquí", agrega. Junto al director del Taller de la Ribera -un espacio maravilloso de muestras y enseñanaza de arte en Roque Saenz Peña y Camino de la Ribera-, Pedro Aparicio, María organiza todos los años Puertas Abiertas, evento en el que los artistas abren sus talleres a los vecinos y visitantes. El próximo será en noviembre.

Ferias de diseño: entre otras, en el bar El Otro, en Primera Junta 702, todos los fines de semana. En Club Social Deluxe, una vez por mes. También hay negocios de antigüedades, o "cosas con carácter y tiempo encima", como prefiere definirlas Ana, de La Cirujía, en Roque Saénz Peña y la vía. Y se suman negocios de muebles y otros objetos de diseño como Galpón Chic, un sofisticado espacio en Primera Junta al 1100. En ropa, hay varias marcas importantes y apuestas al diseño de autor: es el caso de Hotch Potch. María Pía Omatos Marañón, su propietaria, cuenta que quiso "traer la onda de Palermo Soho al Bajo: diseño de autor en ropa, decoración y accesorios a precios accesibles". Además, funcionan como galería de arte.

Para cerrar, una primicia ecológica: el 12 de setiembre se inaugurará el primer mercado orgánico de San Isidro. Será en pleno Bajo -Roque Saénz Peña y Camino de la Ribera-. "Unirá productores -cooperativas y proyectos sociales- con consumidores. Tendremos todo lo necesario para la compra semanal: desde productos de granja a alimentos elaborados absolutamente orgánicos", cuenta una de sus iniciadoras, Angie Ferrini.

Entre el río y las vías, un circuito para el placer.