Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

17/8/11

RESTAURANTES DE MODA LONDINENSES

Los restaurantes de moda de Londres que antes ocultaban los tatuajes de sus empleados bajo sus impecables uniformes , hoy deciden no esconderlos y lucirlos ante sus sofisticados clientes.

Hasta ahora, los empleados de sala de los mejores restaurantes londinenses ocultaban discretamente sus tatuajes bajo los impecables uniformes. Pero algunos establecimientos, los que están más de moda o de culto, han decidido no esconderlos más y pasar a lucirlos ante sus sofisticados clientes.

Así informa, en un reciente artículo del pasado domingo, el diario británico The Guardian, en un artículo firmado por Gareth Grundy, en la sección The Observer.

"Pienso en ellos sólo como que forman parte de mi piel, es como soy", comentaba refiriéndose a sus tatuajes en brazos y espalda, Rachel Day, assistant manager en Polpetto de Londres, un bar italiano de tapas que inauguró con gran éxito el pasado año.

Considerando su puesto, hubo un tiempo en el que a Rachel le hubieran pedido, sin duda, que ocultara sus tatoos durante las horas de trabajo. Sin embargo, existen infinidad de chefs de cocina que llevan el cuerpo cubierto de ‘arte’, pero estas obras urbanas quedan escondidas allí lejos, en las cocinas, incapaces de escandalizar a ningún cliente.

Lo que antes era desaprobado en base a una correcta interacción con el público que paga unas altas facturas por sus comidas y cenas, ahora se considera cada vez más trivial. Incluso otorga un divertido y actual toque de vanguardia. De hecho los propietarios de los locales -al menos los de los sitios más de moda de Londres- están animando a sus empleados a que así sea.

Como cuando hace unos años los directivos de las compañías tecnológicas, las agencias de publicidad, los estudios de diseño, etc, estimulaban a sus ejecutivos a vestir ‘tipo casual’, eso sí, de marca.

Concurso virtual de tatuajes

A principios de este año, tanto Polpetto como Hawksmoor, otro restaurante de culto, se dieron cuenta de que disponían de suficiente personal tatuado como para hacer una consulta ("tattoo off’), en Twitter, en la que sus seguidores debían votar sus favoritos.

Ganó Hawksmoor, pero se trataba únicamente de un concurso amistoso entre el personal de dos restaurantes que todos saben que se llevan bien social y comercialmente, que sus empleados trabajan allí precisamente porque les gusta la actitud relajada de sus jefes y que en el fondo, comparten muchos de sus clientes. Y de dos locales de moda a los que además, les viene muy bien hacer una declaración pública de su filosofía de ‘informalidad’.

Russell Norman, que dirige Polpetto y sus tres restaurantes hermanos, se confiesa culpable de de haber ‘abierto la veda’ el día que le dijo a una de sus empleadas que no hacía falta que se tapara el tatuaje que llevaba y esa frase se tomó, por parte de todo el equipo, en su sentido más amplio. Incluso él mismo reconoce haberse metido de pleno en este juego de los tatuajes, como un adolescente, tapando el pequeño delfín que llevaba en la espalda con un enorme pulpo que hace honor al nombre del local.

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