Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

16/8/11

RESTAURANTES PUERTO MADERO ROBO DE MESAS


 Restaurantes de la zona de Puerto Madero se ven obligados a atar sus mesas y sillas por las noches por la gran ola de robo de moviliarios.

Algunos restaurantes de Puerto Madero, uno de los barrios más exclusivos de la Capital, fueron víctimas de robos. Esa situación derivó en que los dueños de los comercios tomaran "medidas de seguridad" como atar y hasta encadenar mesas y sillas que permanecen en la veredas para que los delincuentes no se las lleven.

Al restaurante La Percanta, en Aimé Painé 1907, le desaparecieron 12 sillas en lo que va del año. "Se las roban de las veredas. Los delincuentes están al acecho. En varias oportunidades salí a correrlos, ya que pasan en bicicletas y las levantan", dijo a LA NACION Hernan Camps, encargado del local.

Esta situación se conoció luego de que la Asociación de Vecinos de Puerto Madero denunciara ante el gobierno nacional que hoy vigila sus calles la mitad de los agentes de la Prefectura que lo hacían antes de que la ministra Nilda Garré decidiera reforzar con personal de esa fuerza y de la Gendarmería otros barrios de la zona sur de la ciudad.

La asociación afirma que la disminución del número de prefectos es ostensible (pasó de 700 agentes que había hace dos meses, a 400), y que, con ello, comenzaron a registrarse en el barrio diversos hechos delictivos, algo que antes era inusual.

Camps insiste en que últimamente se observan menos prefectos en la zona. "Hace poco vi cómo se robaban la bicicleta de un vecino y salí a perseguirlos, hasta que los alcancé", relató el encargado de La Percanta.

El restaurante El Unico, en Juana Manso 1601, también sufrió el robo de dos juegos de sillas y de dos mesas. Esta situación lo llevó a encadenar las sillas que quedan en la vereda.

"Está un poco más raro el barrio, está cambiando... Los robos ocurrieron en el verano y siguen. Es positivo que haya más seguridad", dijo Andrés Sacerdote, manager del lugar.
Con cable y ganchos

En el restó Red, del hotel Madero, en Rosario Vera Peñaloza 360, colocaron una cable de acero, con ganchos amurados a la vereda, para mantener atadas las mesas y las sillas que están sobre Juana Manso. Pueden desplazarse para que los clientes se acomoden, pero el sistema evita que alguien se las lleve.

Esa curiosa modalidad de robo fue relatada por Mirta Rodríguez, vicepresidenta de la Asociación de Vecinos de Puerto Madero, a Cristina Camaño, secretaria de Seguridad de la Nación, durante la última reunión que mantuvieron por la seguridad en el barrio.

"Cuando le explicamos que atan las sillas y las mesas de algunos restaurantes para evitar que se las roben, Camaño abrió grandes los ojos. Nosotros le enviamos una carta para solicitarle que la Prefectura controle la zona de la Costanera Sur y después, cuando nos reunimos, le manifestamos también la preocupación por la reducción de agentes y por algunos hechos de robo. Nos escucharon, pero no hubo una respuesta", dijo Fernández.

En tanto, allegados a Camaño indicaron que la asociación vecinal sólo les había enviado una carta solicitando que se incorpore la Costanera Sur, hoy controlada por la comisaría 22a., dentro del área de patrullaje de la Prefectura, y que en la reunión los vecinos no se refirieron a la reducción en el número de prefectos.

Daniel Marte, presidente de la asociación Vecinos de Puerto Madero, adelantó que a fines del mes próximo se realizará un foro de seguridad en la UCA. "Hemos recibido numerosos mails de vecinos manifestando el interés de participar y de conocer cuál es la situación",

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