Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

10/8/09

TURISMO EN BODEGAS


Argentina se ubica entre los primeros productores de vinos a nivel mundial, junto a países como Francia, Italia, España y Estados Unidos. En el año 1853, Domingo F. Sarmiento, entonces gobernador de San Juan, contrataría al francés Aimé Pouget, quien se encargó de reproducir las primeras cepas de variedad francesa, entre ellas la reconocida Malbec, que para varios enólogos, somilleres y especialistas sobre la vid se ha adaptado en esta zona mejor que en cualquier otra parte del mundo.



Como ocurre en las tradicionales regiones vitivinícolas extranjeras, el desarrollo del vino ha estado ligado a otro desarrollo: “el turismo de vinos”. La Argentina es un lugar especial para disfrutar del turismo enológico también llamado “Turismo de Bodegas”. Cuando algún turista piensa en ciudades como Mendoza y sus alrededores o localidades de otras provincias como en San Juan, La Rioja, Salta, Río Negro, sin duda entre sus expectativas existe la posibilidad y el deseo de conocer sobre el vino, su historia, sus bodegas y viñedos.



Bodegas de Argentina ha conformado la Comisión Nacional de Turismo del Vino, cuyo objetivo principal es fomentar el desarrollo de la actividad para posicionar la imagen de los vinos argentinos en el mundo. De esta forma más de 40 bodegas participantes, que representan el 90% de la actividad del turismo de vinos, trabajan temas como: señalización, promoción, condiciones de circulación, participación en eventos, acercamiento institucional con operadores de turismo para establecer programas conjuntos.



En la actualidad hay 123 bodegas en Argentina abiertas al Turismo de Vinos. Ahora, la apuesta también ofrece como valor agregado: pequeños centros de negocios dentro del mismo establecimiento, totalmente equipados con telefonía, conexión a Internet, proyectores y todo los insumos que necesita el mundo de los negocios actual para llevar a cabo eventos desde el corazón de la viña. Además han incorporado una nueva modalidad por demás atractiva: el alojamiento en bodegas.



La Fiesta de la Vendimia, mundialmente conocida, es la mayor festividad popular mendocina, y comprende una serie de actividades culturales y artísticas. Si bien tiene lugar el primer sábado de marzo, ya desde la segunda quincena de enero comienzan a gestarse con distintos actos, las fiestas departamentales. Estas fiestas se acompañan de festivales de música y danzas folklóricas, comidas típicas, actividades deportivas y de destreza criolla.



En cada fiesta de la vendimia departamental se van eligiendo las representantes de la mujer mendocina que competirán, en el Acto Central, por la corona de Reina Nacional de la Vendimia. El último domingo de febrero se realiza la ceremonia religiosa de la Bendición de los Frutos. En esta ocasión, el gobernador de la provincia da el tradicional Golpe en la Reja del Arado, que representa la antigua llamada al descanso del labrador. Los festejos llegan a su culminación el primer fin de semana del mes de marzo.

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