Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

18/5/09

CONCURSO DE MOZOS Y CAMARERAS

MOZOS Y CAMARERAS COMPITIERON COMO TODOS LOS AÑOS EN LA AVENIDA DE MAYO
Carrera de 16 cuadras, bandeja en mano y con un fuerte viento



APURADOS. CINCO PARTICIPANTES, SOBRE LA AVENIDA RIVADAVIA, AL DAR LA VUELTA EN LA PLAZA.

Los bares y restaurantes porteños y buena parte del GBA se quedaron ayer sin sus mozos más rápidos. Al menos por un rato, porque por sexta vez se corrió en la Avenida de Mayo la Carrera de Mozos y Camareras de la Asociación de Patrocinadores del Turismo, la Hotelería y la Gastronomía en el marco del programa La Gran Vía de Mayo del Gobierno porteño.

Hubo 400 participantes, que caminaron 16 cuadras con una bandeja con dos gaseosas y un vaso servido, a toda velocidad y sin poder volcar nada. "Hace semanas que practico todas las noches, caminando por Merlo con una bandeja con un ladrillo", confesó Alejandra Bordón (41). "Es que trabajo llevándole la comida a los pacientes en el Hospital Malvinas Argentinas, y no uso bandeja", explicó.

"El secreto para llevar varias cosas en la bandeja sin que se caigan es acomodar el plato más difícil, por ejemplo el de sopa, arriba -confió Sixto Torres (59), de "El Palacio de la Papa Frita" y con 20 años de oficio-. Llevar dos botellas es fácil. Pero algunos hacen trampa y corren".

Diego, Manuel y Eduardo, tres circunspectos camareros del Hotel Marriott Plaza, afirmaron que no necesitaron entrenamiento: "¿Para qué? Bandejeamos durante diez horas en los eventos".

La largada fue a las 16, desde Avenida de Mayo y Tacuarí. Los competidores, vestidos con su ropa de trabajo, debían darle una vuelta a la Plaza de Mayo y volver a la partida. Algunos fueron perdiendo vasos sobre la avenida. "Despacio, muchachos, que es largo", les gritaba el público al verlos pasar.

El primero en llegar, en casi 11 minutos, fue Walter Ayala (35), del bingo de Berazategui. Agitado, desató su euforia ante las cámaras: "Vengo de una gripe y no creí que iba a ganar, pero tuve aguante", declaró a los medios mientras abrazaba a sus hijas, Aldana (10) y Karen (12). Pero nunca llegó al podio: lo descalificaron por correr.

Finalmente, el primer premio de $ 2.500 para la categoría de mozos de hasta 45 años fue para Alfredo Gómez (32), del Bingo La Plata. "La parte de la plaza fue mortal. ¡El viento era tan fuerte que movía las botellas!", contó después de recibir su cheque del diputado y gastronómico Dante Camaño.

En la categoría de camareras, por tercer año la más rápida fue Daniela Palacios (25), moza del country San Diego de Moreno. "¡Ganaste otra vez, mamá!", le gritó su hijo Ariel (6) en cuanto la vio. "Gano más por fe que por otra cosa", confesó ella.

Camilo Cuellar (47), del bar "Plaza del Carmen" de Santa Fe y Scalabrini Ortiz, volvió a demostrar su habilidad e, igual que el año pasado, fue el primero en la categoría de mayores de 46. Antes ya había ganado dos veces en la de hasta 45. "Hace 25 años que soy mozo. Pero además, me encanta salir a correr", contó.

Aunque no ganó, otro de los protagonistas fue Julio Lucero (67), de La Nueva de Villa Elisa. "Trabajo desde el 60 y en estos días me jubilo -comentó-. Y me retiro con el orgullo de haber participado en todas las carreras".

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