Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

9/3/11

TAPAS FACILES PARA PREPARAR EN CASA

¿Tenés invitados en casa? Olvidate de la picadita y los sándwiches de miga de siempre y prepará un tapeo. Nada más hacen falta buenos ingredientes y un poco de imaginación para combinarlos. En esta nota, ocho tapas ricas y fáciles de hacer para quedar diez puntos.

1. Bruschetta de queso gruyere y damascos secos
A simple vista parece una combinación difícil, pero es realmente una delicia. En un pan de campo cortado en lonchas finas y cuadradas, poné un hilo de oliva extra virgen, una lámina de queso gruyere y un damasco seco. Agregale pimienta recién molida y ya está. Presentala en un plato con algunas almendras.

2. Tostada con tapenade, albahaca y queso en hebras
Es una tapa sencilla y de preparación instantánea. Podés moler las aceitunas negras en un mortero o comprar el tapenade hecho en el supermercado (uno muy bueno es el Filippo Berio, que viene al pesto). Untá el tapenade en una tostada, rocialo con un poco de queso en hebras y decoralo con una hoja de albahaca para levantar el aroma.

3. Bruschetta de rúcula y jamón crudo
No es lo que se dice una originalidad, pero si raspás con un diente de ajo el pan tostado antes de montar la bruschetta, vas a tener un detalle secreto. La rúcula tiene que ser fresca y el jamón tierno y para nada salado. Agregale un hilo de oliva extra virgen antes de servirla.

4. Queso brie con aceite de trufas
Hay un antes y un después de esta tapa para el paladar. Es cierto que el aceite de trufas es caro (los 250 ml del San Giorgio cuestan unos 120 pesos en el súper), pero es una inversión que te da vuelta la cocina. En una tostada esponjosa (ideal si usás pan de campo), poné tres o cuatro gotitas del aceite y un triángulo de queso brie. Molé encima un poquito de pimienta y listo, compraste un boleto de ida al cielo.

5. Salchichitas alemanas con mostaza picante
Nada más andá a una charcutería y comprá unos 300 gramos de salchichitas alemanas (son ahumadas, de piel gruesa y las hacen en Benavídez) y servilas en un bowl con una cucharada de buena mostaza picante. Arytza tiene una rica y punzante (de estilo alemán), mientras que la Brennan’s es una buena opción para quienes gusten de las mostazas suaves.

6. Cous cous “criollo” de quínoa
Un acto de arrojo comparado a los otros platos, porque lleva más preparación. Pero es el dato de distinción. Poné dos tacitas de quínoa a hervir en seis tacitas de agua a fuego lento, hasta que la absorba. Luego enfriala. Mientras, picá bien una cebolla morada chica, medio pimiento rojo y abundante perejil (cilantro, si te gusta más) y mezclá con la quínoa. Sazoná a gusto, siempre con poco de oliva extra virgen. Si le hiciera falta un poco de acidez, un chorro de vinagre de vino será ideal.

7. Tiritas de cerdo con miel y ajo
Un plato contundente, que se come sobre un pan fresco. Comprá unos 5 o 6 bifecitos de cerdo (Campo Austral tiene unos ricos que vienen congelados) y cortalos en tiritas. Marinalas en un menjunje a base de ajo picado fino, una cucharada de miel, una pizca de ají molido y una taza de vino blanco o cerveza (a tu gusto). Luego las saltás en la sartén hasta que pierdan el color rosado y las servís caliente.

8. Gazpacho home made
Si hay un plato rico y fácil, es el gazpacho. Su ingrediente clave es el tomate, que debe ser redondo y estar maduro. Los pelás con agua hirviendo y procesás junto con uno o dos bollitos de pan duro cortado en cubitos, un diente de ajo y medio morrón verde. Agregale aceite de oliva extra virgen y un chorrito de vinagre, sal y pimienta. Procesalo otra vez y listo. Servilo bien frío en unos vasitos cortos, con un hilo de oliva arriba y, cuanto mejor, con una ramita de orégano para decorar.
FUENTE: JOY

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