Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

24/7/11

FESTIVAL GASTRONOMICO DE LOS 7 MOLES MEXICO

Más de 40 restaurantes de la ciudad ofrecerán este platillo a precios que oscila entre 120 y 190 pesos, dependiendo del establecimiento.


Con una calenda y una degustación en el Jardín El Pañuelito, ayer fue inaugurado el Festival de los Siete Moles.

Más de 40 restaurantes de la ciudad ofrecerán este platillo a precios que oscila entre 120 y 190 pesos, dependiendo del establecimiento.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac), Fidel Méndez Sosa, comentó que este platillo es uno de los atractivos turísticos de Oaxaca y agregó que la mayoría del turismo viene a probarlo.

Confió en que esta temporada de Guelaguetza se tenga una ocupación importante en los restaurantes afiliados a la Canirac.

Por su parte, el secretario de Turismo y Desarrollo Económico, José Zorrilla de San Martín Diego, expuso que la gastronomía de Oaxaca es única a nivel nacional e incluso internacional y reconoció el esfuerzo de la Canirac para efectuar este festival del mole, ya que es un plus para el turismo que viene por las fiestas de la Guelaguetza.

Asimismo, anunció que la Canirac también participará en la Feria Nacional del Mezcal con una muestra gastronómica.



Alimento prehispánico

Cuentan las antiguas crónicas del descubrimiento que los aztecas combinaban distintos chiles, jitomate, cacao, vainilla y especias, las cuales comían con guajolote. A este guiso lo llamaban molli, palabra náhuatl que significa salsa.

De este modo, sumado a que la gran mayoría de sus ingredientes son de origen mexicano y a que el metate de piedra donde se muelen es un utensilio prehispánico, podemos discernir que el mole es previo a la conquista. Aunque fue el mole del estado de Puebla el primero que se documentó, no hay certeza alguna de que ese sea su origen. Pero la leyenda es muy conocida, y cuenta que Sor Andrea de la Asunción, del Convento de Santa Rosa en Puebla, presentó el primer mole, gracias a que un viento divino arrojó muchas de las especias en la olla donde ella preparaba el guiso para agradar al Virrey Tomás Antonio de la Cerda y Aragón, marqués de La Laguna.



Agua a la boca

En Oaxaca existen siete moles: coloradito, rojo, manchamanteles, verde, amarillo, chichilo y negro. Usualmente se sirve con arroz y se acompaña con aguas frescas, no muy dulces (la de jamaica es ideal), o quizá con una cerveza o algún vino ligero como para que no opaquen su sabor.

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