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Gastronomía del mundo moderno en donde el cuchillo no conoce a su dueño

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12/4/09

ES HORA DE AJUSTES DE CINTURON PARA LOS EUROPEOS

Los europeos se ajustan el cinturón y cambian hábitos para pelear la crisis




Ahorran y buscan rebajas. Surgen las ferias de fin de semana, la venta de oro y el trueque. Crece la ansiedad y los casos de depresión

Italianos más pobres y precarios, franceses "neoconsumistas" y españoles desocupados. La crisis económica mundial está imponiendo a la fuerza nuevos estilos de vida. Y las viejas costumbres se van derrumbando al paso de la recesión. Aquí, la mirada de los corresponsales de Clarín.

ITALIA

Los italianos de todas las clases sociales están dominados por una percepción muy fuerte de que la crisis no sólo los hace más pobres y precarios, sino que están viviendo un duro cambio de época de contornos oscuros.

En Turín las señoras de los barrios altos bajan al tradicional barrio del Balún, que habían dejado de frecuentar hace décadas, para conseguir buenos productos a precios rebajados que ahora tienen en cuenta como nunca. Y en Milán y Roma han comenzado los golden party. Con una mediadora que convoca en su casa a las amigas, una experta pesa con una balancita las joyas que le llevan las señoras y anuncia un precio, pagando inmediatamente cash. Quieren oro -refugio muy buscado por la crisis-, no otra cosa.

También están de moda los mercatinos de fin de semana y los negocios de segunda mano para la gente acomodada. Las oportunidades son únicas en un país lleno de objetos antiguos y de pasadas épocas más florecientes. "La verdad es que en nuestras casas hemos acumulado de todo y es hora de darle prioridad a las necesidades que nos impone esta situación", explicó la anciana Marissa Pavanti, que tiene una buena jubilación y es propietaria de su casa, pero ahora tiene aprietos que nunca había pasado en su vida. "Hace poco llevé algunos muebles y objetos de familia, los entregué en consignación y los están vendiendo. También ropa. Pero el problema es que ha bajado el número de compradores y crece el de los vendedores".

Las clases medias de Roma, por ejemplo, están diciendo adiós al paseo de fin de semana por los alrededores. Los Castillos Romanos, al sur de la ciudad, tienen los restaurantes tradicionales semivacíos. Y en Castelgandolfo, la residencia estival del Papa, donde solía ser difícil estacionar y conseguir un lugar para comer entre rebosantes mercatinos, ahora "la concurrencia ha bajado a la mitad y en los días de semana no viene nadie".

Lo dice Antonio, dueño de una trattoria y aclara: "Estamos ofreciendo menúes especiales a 12 euros y no conseguimos llenar ni los domingos".

También floreció una nueva profesión: la de badante, italianos que ahora se ofrecen a atender a viejos y enfermos, un trabajo que antes recaía en europeos del Este asiáticos y latinoamericanos. Surgió además la ocupación de viviendas. Y hasta una nueva patología la "neurocrisis": ansiedad, miedo y neurosis. Sí, en Italia, explica la investigadora Lina Rossi, "la gente se enferma de recesión".

FRANCIA

Los franceses no se contentan con sufrir en la crisis global sino que necesitan hacerlo filosóficamente. Más allá de los nuevos pobres y los desempleados, los pensadores y sociólogos ya han encasillado la tendencia bajo el rótulo de "neoconsumismo".

El perfil del neoconsumidor "a la francesa" es -por voluntad o por la fuerza- un nuevo ecologista, astuto a la hora de comprar, adicto a los foros anticonsumo de internet, lejos del "bling bling", el Rolex, y el champagne sarkozista, que ahorra hasta la hora de usar detergente y jabón, más humanista y defensor del trueque. Un sistema que se impone en Francia, no sólo como un hijo directo de la escasez, 2 millones de desempleados y la perdida del poder de compra, sino para reestablecer lazos comunitarios perdidos en el hiperconsumismo desenfrenado.

El gran boom es el alquiler de un terreno para huerta, por 50 euros al mes. Con él, una familia puede alimentarse por un mes sin dificultades, sin tener que recurrir al mercado.

Además, todo se troca: CDs, muebles, tortas, juegos de video, ayudas domésticas, plomeros, pintores, servicios de peluquería, autos, cochecitos de bebés, ropa, antigüedades y casas. Y todo se comparte, comenzando por el auto para ir a trabajar.

Los franceses compran menos y se organizan comunitariamente para hacerlo. Los supermercados de descuento -que eran la Meca de los pobres- fueron asaltados por la clase media porque sus mercaderías son un 50% más baratas.

La máquina de coser es otra vedette de ventas. Las madres de familias y las jóvenes han vuelto a la costura para hacerse su propia ropa. Otras tejen, fabrican su propio pan, reciclan los muebles y computadoras abandonadas en la calle o se inician en plomería o electricidad.

Los franceses son gourmets. No dejan de ir al restaurante. Pero algunos lugares promocionan un "menú de crisis", que incluye un plato y postre por 9 euros. Claro, después hay que visitar al nutricionista porque son hipercalóricos.

Restaurantes en la Costa Azul han inventado otra salida original: no cobran. El cliente paga lo que cree que vale su plato y salvo en raros casos, la gente paga realmente lo que cuesta, sin trampas.

Y hay otro dato interesante: la suba de venta de lingerie. No es cuestión que la crisis anule la libido o el placer.

ESPAÑA

La devastadora crisis económica y social cala hondo en la sociedad española y está afectando seriamente las costumbres y las vidas de la inmensa mayoría de la población. El miedo clausura herméticamente el bolsillo de todos y gastar se ha convertido en una actividad desatinada. Restaurantes con mesas vacías, viandas para comer en la oficina o en algún parque. Amigos que ahora se reúnen en sus casas: el ahorro está a la orden del día. "Se acabaron los taxis, ir a tomar copas con los amigos, comprarse ropa y gastar en discos", explica Miguel, todavía adolescente.

Otro fenómeno es la caída del uso de teléfonos móviles y el aumento del uso de Internet. Los inmigrantes, principales víctimas de la crisis, comenzaron su ahorro forzoso devolviendo los celulares.

En comercios, bares, kioscos y grandes tiendas han aumentado los pequeños robos.

Las parejas jóvenes ven alejarse en alas del desbarajuste económico sus posibilidades de casarse. Algunos que lo hicieron contratando hipotecas -a veces- a 50 años, no las han podido pagar y regresaron al nido materno. La edad de los jóvenes que siguen viviendo con sus padres aumenta considerablemente.

Otro fenómeno fascinante y doloroso, es que las ciudades pierden ritmo, hay momentos en que aumentan las zonas vacías en algunas calles. La venta de automóviles, uno de los grandes caballitos de batalla de la economía española, se ha desmoronado pese a las grandes ofertas.

Los precios bajan en cines, teatros y lugares de diversión pero la clientela va desapareciendo. La venta de libros cae, y cada vez son menos los conciertos de música popular. Los empresarios quiebran generando legiones de desocupados. Y una de las consecuencias más dramáticas y previsibles ha sido el aumento de las depresiones. Los psiquiatras no dan abasto recetando tranquilizantes y ansiolíticos.Los tratamientos privados son caros y hay una tendencia creciente en los sectores más afectados de la clase media de darse de baja en las prepagas y acudir al sistema público. Pero un turno en el servicio gratuito de psicólogos, en gran demanda, puede tardar más de un mes.

2/4/09

EFECTO JAZZ

Aseguran que a causa da le crisis la gente modifico sus hábitos y ya no sale tanto.
El efecto jazz, como bautizó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la crisis financiera en New York, ya comenzó a sonar fuerte en distintos sectores de la economía argentina



Diversos sectores de la economía argentina comenzaron a dar muestras de los efectos de la fuerte crisis internacional, tal como sucedió en los bares y restaurantes donde la actividad se contrajo 25 por ciento en marzo y en las estaciones de servicio, donde la comercialización de combustibles cayó 20 por ciento en promedio.


Como consecuencia de esta situación peligran cientos de puestos de trabajo, sumados a los que ya se vieron afectados con suspensiones o reducción horaria. El presidente de la Cámara de Bares y Restaurantes, Manuel Novo, señaló esta mañana que se trata de "una actividad que no escapa a la crisis internacional", por lo que se percibe una "tendencia de la venta en baja, en un orden del 25 por ciento".

"Hay muchos lugares que dejaron de existir o donde redujeron personal", advirtió Novo en diálogo con radio Rivadavia. Es que, según evaluó el dirigente empresario, "los hábitos de la gente se modificaron", lo que se verifica en "una gran retracción a salir a comer o gastar en un restaurante". En tanto, la venta de naftas también volvió a contraerse en marzo último y el sector teme el cierre de cientos de estaciones de servicio con su consecuente incidencia sobre los puestos de trabajo.

Según relevamientos realizados por distintas entidades que agrupan a los empresarios del sector expendedor, la venta de combustibles cayó 10 por ciento en marzo en la Ciudad de Buenos Aires, y en el interior del país se desplomó hasta 30 por ciento. La diferencia entre Capital Federal y el interior se debe a que la Ciudad de Buenos Aires "no está rodeada de campo o industria, por lo cual el freno económico se siente mucho menos", explican desde el sector.

Esta situación se repitió por tercer mes consecutivo y los empresarios alertan que de no revertirse la situación podrían cerrar nuevas bocas de expendio de todo el país, sumadas a las 3.000 que desaparecieron desde 2003 y que afectaron 30 mil puestos de empleo, según denuncia del sector. Todas las miradas están puestas ahora en cómo se desempeñarán las ventas de combustibles durante abril y la posibilidad de recuperación.


El efecto jazz, como bautizó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la crisis financiera en New York, ya comenzó a sonar fuerte en distintos sectores de la economía argentina. Uno de los más golpeados fue el de restaurantes y bares, donde la actividad se contrajo 25% en marzo. También en las estaciones de servicio, la comercialización de combustibles cayó un 20% en promedio.

Así lo aseguró el presidente de la Cámara de Bares y Restaurantes, Manuel Novo, que señaló este jueves que se trata de "una actividad que no escapa a la crisis internacional", por lo que se percibe una "tendencia de la venta en baja, en un orden del 25 por ciento".

"Hay muchos lugares que dejaron de existir o donde redujeron personal", advirtió Novo. Es que como consecuencia de la precaria situación económica, miles de personas ven amenazados sus puestos de trabajo, mientras que otros ya los perdieron o comenzaron a trabajar menos horas.

Según el dirigente empresarial, esta tendencia se debe a que "los hábitos de la gente se modificaron", lo que se verifica en "una gran retracción a salir a comer o gastar en un restaurante".



8/3/09

VENDIMIA 2009 MENDOZA ,REINAS, COSECHAS Y VINOS.s

Comenzo la vendimia en Mendoza , con visitas desde todo el mundo , la presidente almorzo con 1000 invitados , la reina Candela Carrazco ya da que hablar y entre debates se comienza a desatar la polemica ...



Aqui un resumen con todo el glamour mendocino.

La anunciada Vendimia 2009 quedó inaugurada el 28 de Febrero antes de lo previsto con la Bendición de los Frutos, la tradicional celebración que por primera vez se llevó a cabo en San Rafael.

El escenario elegido fue el del teatro griego Chacho Santa Cruz, en el que se vivió, a partir de las 21, un gran espectáculo litúrgico-musical con fuerte impronta cuyana.

Además de los miles de mendocinos que asistieron, participaron autoridades municipales, provinciales, las soberanas vendimiales, y las actuales representantes de Mendoza, Florencia Morena Tous y Julieta Navarro.

El encargado de presidir la ceremonia religiosa fue Eduardo María Tauissig, el obispo del departamento, quien después de explicar el origen y sentido de la celebración, bendijo los racimos de uva e invocó la protección de la Virgen de la Carrodilla.

“Ninguna uva lleva sola a ser vino. Sólo en racimos los hombres podemos ser felices”, destacó Taosic y agregó, exhortando a vivir en unidad, que “se debe unir el gobierno con el campo, los patrones con los obreros, los cosecheros con los bodegueros. Sólo en racimos se puede alcanzar justicia, bienestar y plenitud”.

“El brindis del vino nuevo” llegó después de que Florencia Moreno Tous, la reina actual de la Vendimia, realizara el tradicional “golpe de reja”.

El gobernador Celso Jaque; el intendente anfitrión, Omar Félix; el obispo Taussig y la soberana nacional inauguraron un año nuevo de vendimia chocando sus copas -mientras la orquesta interpretaba “Brindis”, de “La Traviata”-.


Bodegas de Argentina realizó el tradicional Agasajo de Vendimia en la bodega Belasco de Baquedano. La presidenta Cristina Fernández, parte de su gabinete, funcionarios provinciales y empresarios del sector compartieron el encuentro. Por primera vez, la prensa estuvo aislada y no presenció el momento de los discursos.


La cosecha se adelantó. Por motivos que no están muy claros, los productores registraron mermas que oscilan entre 15% y 20%. La baja en los volúmenes no tonificó los precios y las esperanzas están cifradas en que el Gobierno salga a comprar uva. Mientras tanto, todos coinciden en que la calidad de las uvas es excelente.


Candela Carrasco es la nueva Reina Nacional de la Vendimia
La joven representante de San Martín fue ungida como la nueva soberana nacional, después de una cómoda elección. Fue al final de “Cosecha de esperanza”, la fiesta que dirigió Walter Neira y que fue ovacionada.




Las reinas cautivaron en la noche de Bodegas López
El tradicional agasajo a las candidatas vendimiales, que organiza la casa vinícola y la Municipalidad de Maipú, reunió a más de 600 invitados. El baile de las reinas y la actuación de Facundo Saravia fueron algunos de los atractivos de la noche. El voto de los asistentes, las fotos y todas las perlitas, en esta nota.

3/3/09

DE HAMBURGUESAS NO VIVE LA GENTE

RESUMEN DE NOTICIAS GASTRONOMICAS







Al tiempo que cierran cada vez más restaurantes, los fast food aumentaron su clientela en un 10% durante el verano. Los consumidores se ajustan y buscan alternativas
Frente al cierre de muchos restaurantes por la crisis, los fast food incrementaron su clientela en un 10% en el verano. Los más beneficiados fueron los locales ubicados en los shoppings.

A contramano de los negocios de indumentaria, los patios de comida de los centros comerciales se llenan y hay largas filas para poder comer o conseguir alguna mesa libre. Sucede que mirar vidrieras es gratis y comer en esos lugares, más económico que un restaurante.

El titular de una de las cadenas comerciales destacó que hasta el momento la crisis benefició al sector, no se cerraron sucursales y se abrió una oportunidad para captar mayor clientela, porque los argentinos no cancelan sus salidas sino que las economizan.

Para aprovechar el momento, las cadenas lanzaron al mercado promociones y cupones con descuentos de todo tipo. Además, implementaron menúes económicos con productos a casi $4, según informa el diario Ámbito Financiero.

A diferencia de otros sectores, los fast food no piensan achicar presupuesto ni cerrar locales. Por el contrario, no frenarán sus inversiones y seguirán con las aperturas previstas.

12/2/09

San Valentín genera ingresos a restaurantes



A más de las flores, los perfumes, las tarjetas, los peluches, los chocolates que son la opción para manifestarse en el Día del Amor y la Amistad, también las cenas románticas o de amigos forma parte de esta expresión, tal es así que los restaurantes suelen estar copados el 14 de febrero.

Los propietarios de estos negocios aspiran que la situación sea similar este año y que no se disminuya ante la crisis mundial que se vive.

"El año pasado en el Día de San Valentín tuve que visitar muchos restaurantes, todos estaban llenos y no había espacio, tuve que esperar en uno de ellos hasta que alguna pareja salga, ahora no quiero que me suceda igual por eso ya llamé a reservar para una cena con mi esposa", dijo Geovanny Barahona.

Y es que en esta fecha la cena es de las parejas (esposos, enamorados), los clientes empiezan a llegar a partir de las 19h00.

Mejoran ingresos

Al ser una buena fecha en que los restaurantes pueden tener mayores ingresos, éstos se preparan con anticipación. Deciden qué plato especial ofrecer ese día, la decoración del local, música e incluso artistas en vivo.

Cecilia Chiriboga, administradora de Las Campanas Restaurante, cuenta que el movimiento en los restaurantes se inicia a partir del día 13, especialmente de compañeros de oficinas y grupos de amigos, pero es el día 14 en que la demanda sube en un 100%, especialmente de parejas, donde los cheff, los saloneros trabajan sin descanso e incluso se extiende el horario de atención.

Para la cena especial del Día del Amor este restaurante ofrecerá de entrada un coctel de camarón, plato fuerte: filimiñón, pollo a la kiev, arroz al curry, souffle de papa y ensalada Nicoise y de postre el volcán de chocolate. El costo es de 12 dólares por persona.

Todos los restaurantes ofrecen un plato especial para ese día, pero eso no significa que se sirvan diversos platos a la carta y para todo tipo de economía, anotó Chiriboga.
Los vinos, los cocteles también forman parte de la cena, por lo que la demanda de estos productos también sube.

9/2/09

NOTICIA :Pedido oficial exportar carne





"Se están muriendo las vacas. Mire si vamos a poder exportar más", respondió el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, cuando se le pidió su opinión sobre el comunicado en el cual la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) instó a los exportadores a aumentar las ventas de carne a Rusia, el principal comprador de carne en volumen del país.

"Rusia anunció que dejará de importar carne de EE.UU., Canadá, Uruguay, Bielorrusia y Ucrania, al encontrar elementos nocivos en sus cargamentos. Se abre así una oportunidad para los exportadores argentinos", dijo la Oncca.

El pedido generó una catarata de críticas. "Es irónico que la Oncca nos pida que exportemos, cuando en 2008 le rogamos que liberara las exportaciones de termoprocesados y vaca conserva", dijo el director de la Confederación de Asociaciones Rurales de La Pampa y Buenos Aires (Carbap), Alfredo Rodes.

"Es tragicómico", definió el responsable de un grupo económico que maneja miles de toneladas de exportación y que pidió reserva de su nombre. "Lo primero que nos impide cumplir con el pedido es el encaje, que nos obliga a tener un 75 por ciento de lo producido en stock para consumo interno y sólo un 25 por ciento para exportar", dijo.

"La prueba es que, habiendo la Oncca autorizado 800.000 toneladas en 2008, sólo se exportó la mitad, porque a nadie le da el encaje para aumentar su volumen de exportación", agregó el empresario, para luego recordar que, desde que empezó la intervención a la carne, en 2005, caen 100.000 toneladas por año las ventas externas, pasando de 750.000 toneladas exportadas en 2005 a las 400.000 de 2008.

31/1/09

Noticias,gastronomia,jóvenes chefs ponen a prueba su creatividad,noticias , recetas




Aspirantes a chefs provenientes de escuelas preparatorias de toda el área de Dallas pusieron a prueba sus habilidades culinarias al estilo de "Iron Chef" el martes.

BEN TORRES/ESPECIAL PARA EL DMN
Jordan Molder (izq.) y Nataly Mora participaron en un concurso de chefs en Dallas.

Los estudiantes sabían de antemano que tenían dos horas para preparar tres platillos: una ensalada, pollo con verduras y un postre.

Cuando la competencia empezó, los equipos compuestos por dos miembros cada uno fueron informados de que también podrían servirse de una alacena en la que había, entre otras cosas, papas, pasta, aceites y especias, para elaborar sus platillos.

"Su creatividad está a prueba hoy porque no tuvieron mucho tiempo", dijo Jennifer Gause, directora del programa de artes culinarias del distrito de Frisco.

La Asociación de Restaurantes del Área Metropolitana de Dallas patrocinó el concurso de chefs por primera vez en el Centro de Educación Técnica y Carreras del distrito escolar.

La ambientación fue similar a la del programa "Iron Chef America" de Food Network.

La intensidad de la competencia era palpable en la cocina mientras los siete equipos de concentrados cocineros cortaban y preparaban meticulosamente los ingredientes.

Los profesionales que fungieron como jueces se desplazaban con libreta en mano entre los concursantes calificándolos en criterios de protocolo, como el manejo de cuchillos, flujo de trabajo e higiene.

Nataly Mora, de 17 años, estudiante de último año de la preparatoria Frisco, dijo que la competencia le hizo ver las restricciones de tiempo que tienen que enfrentar los cocineros profesionales. Su equipo ganó el tercer lugar.

Un equipo de la preparatoria Richardson se llevó el triunfo, y un dúo de la preparatoria Wylie quedó en segundo lugar.

"Esto de alguna manera te ayuda y te presiona para que te apures, y al mismo tiempo lo hace ver y saber bien", dijo Nataly.

30/1/09

NOTICIAS, GASTRONOMIA:¿Deben ser críticos los gastro-eno periodistas?




El tema. Esta pregunta me la planteé luego de leer un fantástico artículo en el New York Times, firmado por Elaine Sciolino, que relata las andanzas de François Simon, el temible crítico del prestigioso periódico parisino Le Figaro, al que describe como un personaje que calza como anillo al dedo con la caracterización que hacen en el film "Ratatouille" del personaje Anton Ego, que concurre para hacer la crítica al restaurante donde cocina la simpática rata de la historia.

El crítico. Al parecer, Don Simon tiene una pluma terrible, que refleja cierto mal humor que pone de manifiesto desde cuando concurre a un restaurante para hacer la crítica que publicará en su diario. Por ejemplo, si un mozo osa servir su copa con vino sin consultarlo previamente, pone su mano en la boca para impedirlo y le indica: "Me gusta controlar la temperatura de mi vino. En un restaurante me horroriza el tener que obedecer. Deseo ser consultado".

Descripción de Elaine. Elaine nos cuenta que por más de dos décadas, François Simon "ha despellejado, cortado en rebanadas, grillado y asado a los sujetos, indiferente al impacto que causen en ellos sus palabras".

Cachetazos a unos favoritos. Resulta que Guy Savoy es un favorito de la, también temible, Guía Michelin, al punto que lo tiene calificado con las apreciadas "tres estrellas", pero Simon lo califica como "una crucifixión tres estrellas", porque este chef se ha atrevido a servir sopa de alcauciles y trufas fuera de estación. No contento con esto, se las tomó con Marc Veyrat, un profesional que consiguió un insólito 20/20 en la puntuación de la guía Gault-Millau, a quien llamó "payaso" y "falso campesino", con tendencias megalomaníacas. (¿Alguien se imagina que algo parecido suceda en nuestro país?).

¿Un paso en falso?. Este don François, además de todo, me refiero a escribir en un periódico de fama mundial -como puede ser La Nación-, se le ocurrió tener su propio blog, tener su programa de cable, y haber escrito una docena de libros sobre su especialidad, y se reconoce como un gran cocinero, al punto de pagarse de poder preparar un pollo de 200 formas diferentes. Y para demostrarlo no tuvo mejor idea que hacer la "Gran Destéfano.Biz" y dijo en su blog "los primeros 20 en responder los invito a Le Cochon à l´Oreille donde habré de cocinar yo mismo".

Crítico criticado. Se sucedieron las comidas ejecutadas por el crítico, y los invitados por él empezaron a opinar: "...la sopa de zapallos fuertemente especiada con jenjibre, vainilla y aceite de sésamo negro, poco cocida y extremadamente espesa..." fue una de las primeras. Otro dijo que le parecía la sopa de avena que comía de pequeño. Luego castigaron el pollo acompañado de piñones y pasas de uvas blancas, lo había acompañado con una ensalada verde sin aliñar. Otro dijo que el zabaglione con sake que formó parte del plato, estaba chirle y espumoso, en lugar de cremoso. Y que los macarrones estaban más gomosos que al dente.

De los macarrones, uno de los invitados dijo que podían producir un ahogo un cristiano, como expresión para señalar que eran de difícil digestión.

Colega defensor. A esta altura de los acontecimientos, saltó un colega de Simon y pidió que se le reconociera una cosa sobre todas las críticas: su gran tupé.

Palos al inglés. Un día Simon descubre que el conocido chef inglés, Gordon Ramsay, habia abierto un restaurante en Versailles, y de entrada nomás le aplicó un sinapismo: "?su crema de Jerusalén?se puede encontrar preparada de igual o mejor modo en 70 restaurantes de París. Además, él es británico, y a los parisinos no les gusta ir hasta Versailles: es demasiado lejos".

Palos a Alain Ducasse. Sí, también lo garroteó al mismísimo Ducasse, con quien hasta escribió un libro en conjunto, diciendo: "?que construyó un imperio del marketing, con precios estratosféricos, en base a una cocina fotocopiada, y lo peor de todo, ausente de las cocinas de sus muchos restaurantes". El famoso Ducasse regentea hasta el restaurante que hay en la misma torre Eiffel, el Jules Verne, del que Simon dijo que la comida "era peor que la de un avión, ni siquiera de primera clase, sino de clase ejecutiva".

Restaurantes castigados. No dejó títere con cabeza, cuando de restaurantes parisinos se trata, sino vea esta lista: La Tour d´Argent, Hélène Darroze, Le Procope, Allar, Maxim´s y Brasserie Balzar. Una selección que seguramente es la que le haría Iván Robredo si usted lo consultara dónde ir a comer en su viaje a Francia.

Verdades sobre los chefs. Este párrafo tendría que tener de esas aclaraciones que aparecen en los programas de TV o en alguna película: cualquier parecido con nuestra realidad es mera coincidencia. François Simon dice: "Ellos se han vuelto divas insufribles. No aceptan la más mínima crítica. Pero cuando usted habla de ellos como si fueran Beethovens o Morzarts, está mintiendo". Y por ahí agrega que Francia, sin duda, ha perdido su supremacía culinaria.

El escándalo. Cuando se suicidó el chef Bernard Loiseau en el 2003, no pocos le dirigieron sus miradas para hacerlo responsable de lo sucedido. Le atribuyen haber hecho comentarios derogatorios justo antes de que la Guía Michelin le quitara una de las tres estrellas con que lo había distinguido. Esta acusación fue avalada hasta por la Cámara Sindical de la Alta Cocina Francesa. Pero la esposa de Loiseau, Dominique, puso las cosas en su lugar, y explicó que él venía sufriendo de depresión desde hacía bastante tiempo, y que atribuirle a Simon el suicidio era "darle a él demasiado importancia".

Palos a colegas. Esta parte también me resultó conocida, porque castiga a los colegas que se hacen conocer al momento de llegar a evaluar un restaurante y lograr así ser invitados y de paso por ahí irse con algún regalo. Y sentencia: "es más fácil volverse un cortesano y estar dentro que fuera de la casa de los chefs". Una vez más recurrí a Fernando Vidal Buzzi para conocer su opinión sobre el punto, que coincidió con el crítico de Le Monde, Jean-Claude Ribaut: "Yo quiero conocer al chef, como siente, su marco de referencia, sus raíces; quiero conocer si creció en una granja, y su padre tenía una huerta. Si usted va anónimamente, no puede tener este tipo de diálogo". Aclaro que Ribaut es de los que paga su comida cuando va a evaluar un restaurante. Este es un punto en el que siempre tengo alguna diferencia con los colegas, porque considero que no es de buena educación criticar un lugar adonde he sido invitado. Quizás la ética pase por pagarse la comida. Al menos así lo hice cuando visité el restaurante de Paul Bocuse cerca de Lyon: primero pagué, y después pedí hablar con él, quien me terminó invitando a tomar un cognac en su casa que queda en la parte de atrás de su establecimiento.

Y por casa como andamos. Mire, lo consulté a Vidal Buzzi con toda intención, porque en su guía de restaurantes "premia y castiga" como dice en su promoción. Después, es dificilísimo, sino imposible, encontrar críticos que hablen mal de un restaurante que visitaron. Otra excepción destacable es la revista JOY, donde Juan Aznares de tanto en tanto hace tronar el escarmiento. Ahora, como norma general, la verdad, es que andamos flojos de críticas tanto a los vinos como a los restaurantes. Casi nadie se quiere pelear con nadie, o, lo que es peor, nadie quiere perder una publicidad o una invitación a comer de arriba, o uno de esos viajes de placer por Mendoza o Salta con todo incluido. Y respecto del mal humor de los criticados, estamos en el Primer Mundo, pocos aceptan una crítica de buena fe. Es decir, estamos bien ubicados. Ahora, ¿será para estar orgullosos?

29/1/09

Un programa de TV mostró la gastronomía mapuche desde Los Toldos, gastronomia , recetas y mas....

Cocineros Argentinos, cada mediodía, una crónica de la cocina federal, el magazine periodístico de cocina de la Televisión Pública, recorre a diario el país para poner en pantalla los saberes culinarios de cada región.

Javier Carpita, Pilar García Hernández, Juan Braceli, Ximena Sáenz y Juan Ferrara; conducen este programa con el desarrollo completo de recetas y, en directo desde cada lugar del país, el proceso productivo de los platos tradicionales, el origen de sus ingredientes, sus propiedades nutritivas y las alternativas económicas y secretos para preparar la opción más sabrosa, sana y accesible.


De lunes a viernes, de 12hs. a 13 hs. por Canal 7 “la televisión pública”, Cocineros Argentinos presenta además la degustación de la cocina regional, expresión de la identidad cultural.

Cabe destacar que para esta oportunidad el chef y conductor Juan Ferrara estuvo visitando el destino Los Toldos, en la Provincia de Buenos Aires, acompañado por el director Municipal de Turismo, Lic. Flavio Gulli; allí tuvo la oportunidad de preparar junto a la gente de la comunidad mapuche de la Laguna La Azotea una rica y tradicional torta negra cocida en horno de barro en el marco de este atractivo turístico… natural y cultural.

Luego visitaron el Monasterio Benedictino Santa María de Los Toldos donde allí se entrevistaron con el Padre Mamerto Menapace, para seguir luego visitando y recorriendo la fábrica donde se elaboran los reconocidos y exquisitos quesos del monasterio

Buenos Aires y su gastronomía y cultura, puerta de entrada a turismo argentino

Buenos Aires y su actividad gastronómica y cultural, junto a la Patagonia, las cataratas y las rutas del vino fueron los principales reclamos turísticos que presentó Argentina hoy en la Feria Internacional de Turismo, FITUR 2009.

El tango ocupa por supuesto también un lugar destacado en la oferta turística que ofrece Argentina, que un año más acudió a la XXIX edición de FITUR 2009, que se inauguró ayer en Madrid.

Los visitantes del stand de Argentina en FITUR pueden disfrutar cada día de un espectáculo de tango y de una degustación de vinos.

Además, este año por primera vez el país cuenta con un restaurante dentro de la Feria de Turismo, en el que se puede degustar la gastronomía de todas las regiones de Argentina.

En declaraciones a Efe, el ministro argentino de Turismo, Carlos Enrique Meyer, explicó que el objetivo es "profundizar en el sentir y olfatear algunos sabores y en degustar algunos vinos", junto a la oferta de paisajes que ofrece el país.

Destacó que la capital Buenos Aires "atrapa" a muchos ciudadanos que visitan el país. "Es la puerta de entrada por su actividad gastronómica, cultural y por ser una ciudad que tiene un resumen de mensajes europeos por un lado y latinoamericanos por el otro", subrayó el ministro argentino.

A esta oferta, Meyer sumó la Patagonia y sus imponentes paisajes, las cataratas y las rutas del vino con eje en Mendoza, junto al norte del país y el acercamiento que supone "hacia todo lo incaico y lo histórico de América Latina".

El ministro garantizó que el país tiene buenas ofertas y muy buenos precios, al tiempo que aseguró que Argentina sigue siendo competitivo y con un nivel de aceptación y atención muy bueno.

Respecto a la crisis económica mundial, apuntó que se están haciendo campañas en distintos países para fomentar el turismo y explicó que el Gobierno ha tomado una serie de medidas para incentivar el consumo en el país.

Así, Meyer recordó que enero y febrero son meses de temporada alta del turismo al ser verano y subrayó que el resultado está siendo similar al registrado el año pasado.

El ministro resaltó la importancia de trabajar para fomentar el turismo entre abril y octubre de este año, que según todas las previsiones serán los "meses más difíciles".

Insistió en que Argentina está preparada para afrontar esta coyuntura económica porque, dijo, la dependencia financiera e inmobiliaria fue "nula" en los últimos ocho años, lo que les ha permitido "no tener una situación de riesgo".

También, y como ya dijo hace unos días Meyer, la nacionalización de Aerolíneas Argentinas permitirá una mejora en el sector turístico de su país, gracias al aumento experimentado en el número de aviones desde junio del año pasado.

19/1/09

GASTRONOMÍA | DESERTORES DE LA GUÍA ROJA

Los cocineros españoles que renunciaron a la estrella Michelin

Olivier Roellinger, Joan Borràs o Jordi Parramón son algunos de los prestigiosos cocineros que han renunciado al cotizado símbolo de la famosa Guía Michelin y con ello al reconocimiento internacional y el impulso económico que proporciona esta distinción. ¿Cómo se han atrevido? Prefieren llevar una vida más simple.

por Juan Carlos Rodríguez. Fotografías de Chema Conesa

«Renuncio a mis tres estrellas Michelin», le notificó el prestigioso cocinero francés Olivier Roellinger a Jean-Luc Naret, patrón de la famosa Guía Michelin. Dicen que Naret aún no se ha recuperado del bochorno. Fue a mediados del pasado mes de noviembre cuando el chef hizo pública una decisión que removió los cimientos del universo gastronómico. Aunque su caso no ha sido el primero ni será el último, que un célebre cocinero renuncie al máximo galardón que concede la empresa de neumáticos francesa (las tres estrellas designan a las «cocinas excepcionales que merecen el viaje») es tan insólito como que un actor devuelva su Oscar o un general se desprenda de sus galones. No en vano, la mayoría de los cocineros sueñan con aparecer en el exclusivo listado de la guía roja, la biblia oficiosa de la gastronomía internacional. Es la diferencia entre el anonimato y la gloria. Además, como ironiza Abraham García, padre del restaurante madrileño Viridiana que llegó a poseer la preciada luminaria, «las estrellas son buenas para la caja. Al portal de Belén, de no haber sido por las estrellas, no habrían ido los Reyes».

Sin necesidad de demostrar nada, y tras haber disfrutado de los laureles, el dueño del restaurante Olivier Roellinger, fundado en 1982, apagó sus estrellas el pasado 15 de diciembre. «El desgaste diario de energías me ha forzado al cierre», confesó en su web. ¿Hay vida después del apagón? Por supuesto. A partir de ahora, Roellinger, que tiene 53 años y es propietario junto a su mujer de Les Maisons de Bricourt, cocinará sus platos «de mar, huerto y perfume de especias» en Château Richeux, una villa de Cancale de los años 20. Igual de auténtico, pero sin el agobio añadido de la reválida estelar anual. Con «la pasión de vivir» como meta, su sello también seguirá en Le Coquillage, un recoleto «bistró marino». Después de «26 felices años al frente de los fogones», ahora quiere emprender un camino diferente de entender la cocina.

Renunciando al brillo de la estrellas –y al sinvivir que supone mantener ese prestigio–, Roellinger sigue la senda de otros colegas, como Alain Senderens (2005), Antoine Westermann (2006) o Joel Robouchon, quien se planteó su retirada en 1996 para reaparecer después y conseguir nuevos galardones con locales especializados en «tapas a la francesa».

El restaurador italiano Gualtiero Marchesi, el primero en obtener las anheladas tres estrellas Michelin en su país (1987), abdicó en julio de los dos galardones que aún mantenía. Antes que él lo había hecho Jean-Paul Lacombe, dueño del prestigioso León de Lyon, que se desprendió de sus dos insignias para abrir una brasserie.

Hasta el momento, en nuestro país sólo han desertado dos cocineros, ambos catalanes: Joan Borràs y Jordi Parramón, que en su día merecieron una estrella. El primero renunció en 2008 «a la esclavitud del prestigio» por un problema de salud, mientras el segundo se desprendió de la suya en 2004 para dedicar más tiempo a la fotografía, su gran pasión. Caso aparte es Horcher, restaurante madrileño que llegó a lucir dos estrellas y que al saber que le arrebatarían una prefirió no aparecer antes que ser degradado. No obstante, hoy luce tres soles, la máxima distinción de la Guía Repsol. Entre los motivos que aducen los objetores de las estrellas destacan: el estrés emocional; la tremenda inversión de tiempo y dinero que se requiere para alcanzarlas o mantenerlas; la presión de sentirse constantemente examinados, o, simplemente, el deseo de trabajar para vivir, en vez de vivir para trabajar.

Carrera irracional. El chef francés Alain Senderens afirmó estar harto de la «irracional carrera» de categorías de restaurantes y de los «indecentes» precios de algunos, de 300 a 400 euros por cabeza. Si acabó cerrando su venerado templo gastronómico parisino, Lucas Carton, para abrir una sencilla brasserie, fue porque «cada vez se sentía más incómodo con la idea de ser juzgado año a tras año por una guía cuyos criterios no siempre comprendía», según escribió François Simons, crítico gastronómico de Le Figaro. Simons aseguraba: «Sanderens quiere relajarse, hacer cocina realista, respirar. Y creo que eso es lo que los clientes desean en la actualidad: una cocina más suave, menos refinada, más feliz. Comida, en suma, preparada por cocineros tranquilos y felices». Pero, ¿acaso estas deserciones son una tendencia al alza? Rafael Anson, presidente de la Real Academia Española de Gastronomía, opina que son casos aislados. «Actualmente, tener el premio Michelin sigue siendo muy importante para cualquier cocinero, fundamentalmente por una cuestión de orgullo y presunción, porque esta guía es el único elemento homogéneo comparativo».

En efecto, con 107 años de historia, la Michelin se publica en 22 países. Pero las estrellas, como la fama, cuestan. «Para alcanzarlas o mantenerlas los cocineros tienen que hacer un esfuerzo enorme no para dar bien de comer, sino para hacerlo como quiere la Guía Michelin. Y ése es el problema. Primero, resulta muy caro; y segundo, les crea un gran estrés, porque se ven obligados a hacer cosas que normalmente no harían, como invertir mucho dinero en decoración o lavabos», señala Anson. Parafraseando a Maquiavelo, Abraham García entiende que haya quien se «adapte superficialmente al enemigo», pero cuestiona a los críticos para quienes lo mejor del local son los aseos o la carta de aceites. «Eso está bien si quieres defecar en una almazara».

Joan Borràs ha aprendido a cocinar a fuego lento. «Con la estrella, que deseaba mucho, llegó la esclavitud total, el no vivir. Me iba a llevar al cementerio», recuerda este gerundense de 42 años, chef del Hostal Sant Salvador, en Girona. Cocinero autodidacta, en 1998 se plantó en Vall de Vianya, un pueblecito de cuatro habitantes en medio de la montaña –además de su hostal, el núcleo consta de tres casas, iglesia, rectoría y casa del monaguillo– y abrió su pequeño restaurante en una vieja masía del siglo XV.

«Me puse a hacer ensaladas, parrilladas y recetas de la memoria catalana. Al principio fue como enfrentarme a un miura», recuerda Borrás que se define como un «muyahidín del producto». Enseguida empezó a recibir comensales adeptos, atraídos por el idílico lugar y por su renovada cocina de payés. Hasta que en 2006 recibió la buena nueva: la Michelin le concedía una estrella. El teléfono no paró de sonar en todo el día. «Es el reconocimiento más alto de nuestro oficio. Te da una gran alegría y te llena de orgullo, de vanidad y de ego, porque la mayoría de los cocineros somos bastante ególatras». Casualmente, ese día su hijo cumplió 6 años. La embriaguez del éxito le impidió celebrarlo.

El precio del éxito. Borràs tuvo claro desde entonces que iba a tener que hipotecar muchas cosas. La distinción le impulsó a pedir un crédito de 200.000 euros y a doblar el equipo, de 4 a 9 personas. «Hasta entonces había tenido personal no cualificado, pero acabé contratando a cocineros que habían pasado por grandes casas». Había que estar a la altura.

«Técnicamente, los restaurantes de una estrella son muy buenos en su categoría. Pero lo jodido es que nadie te da parámetros. No hay argumentos. Se supone que al obtenerla doblas la facturación, pero también puedes triplicar gastos y reducir el margen», explica Borrás, que alucinó al constatar la influencia inmediata de aparecer en la guía roja: «El día que me la dieron cubrí la agenda de tres meses. La clientela aumentó un 200% respecto a 2005. Y, en cambio, debía más al banco».

De repente, los nuevos clientes, más selectos y entendidos, «eran como pequeños críticos que venían a examinarme», asegura el dueño del Hostal Sant Salvador. «Y eso se me hacía un poco estresante, porque no era un comensal para el que yo disfrutara cocinando. Tenía la sensación de que cualquiera de ellos podía ser un inspector de Michelin que por hache o por be me podía quitar la estrella. Poco a poco empecé a perder el espíritu con el que había creado el establecimiento: pasó de ser una cocina muy íntima a algo que tocaba mucha gente. Cocinaba como coaccionado por la guía».

En medio de un estrés galopante, en verano de 2007 le diagnosticaron un tumor cerebral que le operaron a vida o muerte en febrero de 2008. «Te planteas muchas cosas. Con 40 años entras al quirófano en pelotas, sin el reloj, analizas tu vida y te das cuenta de que lo que más querías, lo más preciado, no ha sido el galardón, sino el hecho de no estar en el cumpleaños de tu hijo el día que te lo dieron. Piensas: ¡Si pudiera dar marcha atrás...!».

Tras superar la operación, los médicos le aconsejaron que se tomara la vida con calma. Y eso pasaba por apagar su centelleante estrella. Desde el pasado octubre cocina para una sola mesa, de entre 6 y 18 personas. «Trabajo con reserva previa y hago trajes a medida, menús degustación a precios ajustados», explica mientras prepara una crema de patata de la Vall de Bas con trufa negra del pueblo y huevo. ¿El cambio le ha hecho más feliz? «Mmmm... Puedo serlo más. Estoy buscando el equilibrio. La mesa única está bastante solicitada, pero no quiero estresarme», añade este acólito del movimiento slow food, que aboga por una sublime parsimonia en los fogones.

Al igual que Borrás, su colega Jordi Parramón asegura que la obtención de su estrella «no fue algo premeditado. Me hacía mucha ilusión, pero nunca la busqué». Parramón, cosecha del 67, hijo y nieto de cocineros que regentaban una casa de comidas en Manlleu (Barcelona), montó un negocio con su nombre en Vic, en 1997, tras pasar por la Escuela de Hostelería de Barcelona y curtirse en el restaurante Jean Luc Figueras (con una estrella).

Presión estelar. No había transcurrido un año desde la apertura cuando él recibió la suya. «Era la primera vez que ocurría con tan poco tiempo abiertos, y eso lanzó al restaurante», recuerda Parramón, cuyo plato insignia (tripas de bacalao con regaliz y patatas estofadas) se convirtió en un clásico joven. De carácter templado, seguro de las bondades de su cocina de autor, encajó la noticia con calma. «Seguiremos haciendo lo mismo», comentó a las cinco personas de su equipo.

«No entiendo las obligaciones que otros se crean. Yo no sentí ninguna presión ni temí perder la estrella, porque nunca he dejado que nadie controle mi vida», reflexiona este cocinero de 41 años con pintas rock star, cuyo discurso humanista está muy influido por el respeto a la naturaleza que le inculcó su abuelo, una especie de payés taoísta. Partidario de la vida simple, no quiso subirse a la noria de los congresos y los libros de recetas. Lo tuvo claro durante un viaje a Milán, adonde acudió para impartir un taller de cocina en calidad de estrellado. «Pero qué coño vas a hacer allí, si estás yendo y ya estás pensando en volver», pensó. La cocina le gustaba mucho, sí, «pero me chupaba 17 horas y me privaba de todo lo demás».

Tras cinco años en la brecha, decidió abrir nuevos caminos. Apagón y cuenta nueva: se mantiene con un restaurante de tapas (Cardona, 7) que denomina «mi sponsor». «Lo dirijo y preparo los platos, pero el ritmo es muy diferente. Si yo falto no pasa nada; antes mi responsabilidad era estar siempre». A través de este negocio subvenciona sus aficiones y financia sus viajes. Lector voraz, su pasión por el reportaje fotográfico le ha llevado a visitar países en conflicto. Enfrascado en un proyecto sobre sexo, muerte y religión, investiga temas tan diversos como el vudú o las consecuencias de que un cambio político altere la alimentación de un país como Cuba: «La población cubana tiene un problema de obesidad porque se ha alimentado a base de pollo, cerdo y tres verduras, mientras que los productos que no figuran en la cartilla de racionamiento se han dejado de cultivar», cuenta.

Por su parte, Quique Dacosta sigue cómodo en la vorágine. Para el chef de El Poblet (Denia), sus dos estrellas Michelin no son motivo de presión. «Siento la misma presión que un jugador de la selección en la Eurocopa por jugar la final con Alemania. ¿A qué jugador no le hubiera gustado disputarla?», ejemplifica Dacosta, que a sus 37 años lleva 22 entre fogones y es fijo en las quinielas de los triestrellados españoles, junto a Andoni Luis Aduriz (Mugaritz) y Joan Roca (El Celler de Can Roca). ¿No le obsesiona conseguir las tres estrellas? «Estoy seguro de que antes de que me retire las conseguiré. Ya vendrán, no hay que volverse loco. Y cuando lleguen, las celebraremos». Joan Borràs no volverá a celebrarlas. Dejó atrás esa fulgurante y feliz carrera por su mesa única, para permitirse el lujo de ir a recoger madroños con su hijo. «Es la mejor estrella que puedes tener».





Restaurantes españoles con estrella


La edición 2009 de la Guía Michelin de España y Portugal no sólo no concede las categorías de dos y tres estrellas a ningún nuevo chef español, sino que se las ha retirado a 11 restaurantes. En total, premia a la gastronomía española con un total de 141 de sus anheladas estrellas (tan sólo cinco más que el año anterior).

***Restaurantes con cocina excepcional merecedores de una visita.
La lista no varía respecto a la edición anterior: El Bulli, Rosas(Girona), Ferrán Adriá / Arzak, San Sebastián, Juan Mari Arzak / Martín Berasategui, Lasarte (Guipúzcoa), Martín Berasategui / Akelarre, San Sebastián, Pedro Subijana / Sant Pau, Sant Pol de Mar (Barcelona), Carme Ruscalleda / Can Fabes, Sant Celoni (Barcelona), Santi Santamaría.
**Restaurantes con cocina excelente merecedores de un cambio de ruta.
Los tres primeros de la lista suenan en cada edición como candidatos para la tercera: El Celler de Can Roca, Girona / Mugaritz, Rentería (Guipúzcoa) / El Poblet, Denia (Alicante) / Atrio, Cáceres / Abac, Barcelona / Tristán, Portals Nous (Mallorca) / Santceloni, Madrid / La Alquería, Sanlúcar la Mayor (Sevilla) / Sergi Arola Gastro, Madrid (gana las 2 estrellas que pierde La Broche).
* Unos muy buenos restaurantes en su categoría.
En el apartado de la primera estrella se unen al grupo de los 115 restaurantes españoles galardonados, 16 nuevos: cinco en Cataluña (Cinc Sentits, Manairó, L'Aliança d'Anglés, Els Tinars y L'Angle), dos en Andalucía (Abantal y Skina), dos en Valencia(Riff y Vertical), y con uno: Madrid (Alboroque), País Vasco (Boroa), Galicia (Pepe Vieira), Cantabria (El Nuevo Molino), Aragón (Bal d'Onsera) y Castilla-La Mancha (Tierra).

1/12/08

Diario chileno reconoce a Lima como capital gastronómica del continente


"Lima, capital gastronómica: tierra de los mil sabores", es el título de un reportaje publicado por La Tercera.

CARTA GASTRONÓMICA. El cebiche encabeza los platos preferidos de los visitantes.

"Recorrimos la capital peruana en busca de la mejor gastronomía. La conclusión es unánime: Lima tiene el mejor sabor del continente", inicia el artículo periodístico, que detalla la visita a diferentes restaurantes de la capital.

"Si de comer bien se trata, Perú es el país indicado y los peruanos lo saben. Por eso han hecho de su gastronomía un atractivo más, además de sus riquezas naturales y arqueológicas. Lima tiene una potente gama de ofertas de diferentes estilos, con ingredientes y raíces diversas, pero de personalidad propia", indica la crónica.

El artículo periodístico resalta la variada oferta gastronómica y el alto nivel de calidad, al punto que menciona que en ciertos segmentos de la sociedad sureña, "salir a comer a Lima", por el fin de semana, se ha vuelto un panorama de moda.

"Lima ha crecido y está moderna, pero afortunadamente, todavía conserva ese romántico y señorial atractivo, y se ve más ordenada y amigable", refiere.

La periodista Carmen Helfmann, autora de la nota publicada en la sección Viajes, visitó el Barrio Chino, los distritos de Miraflores, Barranco y San Isidro, además de otros como Lince y el Centro de Lima.

"Llegamos a la calle Capón, en el Barrio Chino. Uno junto a otro están los famosos "chifas", con sus sabrosas ofertas, aromas de exóticas especias y aderezos. Los hay de todos los precios, la mayoría muy baratos", anota el artículo.

"Para hacer aún más interesante este paseo, visite el Mercado Central, al lado de calle Capón. Podrá conocer los cientos de coloridos productos que hacen de la comida peruana una de las más famosas del mundo. Sólo en papas, poseen una increíble cantidad de tipos, así como de otros tubérculos, cítricos, frutas, mariscos y pescados", refiere la crónica.

Andina